divendres, 19 d’abril del 2013

El Coliseo de Roma

EL COLISEO DE ROMA


El Coliseo de Roma, símbolo de todo imperio, ha sido y es una de las admiraciones del mundo entero dentro de la época gloriosa para Roma. Un lugar conocido por todos, donde los leones, cristianos, gladiadores, y juegos servían de divertimiento a una sociedad ufana y sabedora de su grandeza.




El coliseo de Roma, construido durante el Imperio romano, es un gran anfiteatro construido en el siglo I en el centro de la ciudad Italiana, bajo el punto de vista de la ciudad del Vaticano. Ya que su origen esta ligado a la religión cristiana. En sus orígenes recibió el nombre de Anfiteatro Flavio (Amphitheatrum Flavium), en honor a la Dinastia Flavia. Ya que ellos lo construyeron y le pusieron el nombre Colosseum dado que tenía una gran estatua junto a él. Esa estatua, ya no conservada era el Coloso de Nerón.




Su construcción fue realizada al Este del Foro Romano bajo las órdenes del emperador Vespasiano, Domiciano y Tito. Tan solo tardaron en realizar su construcción diez años (del 70 al 80 d.C.); que para aquella época fue todo un éxito. Esta construcción está formada por piedras de trabertino, tíboli, toba, hierro y ladrillo, además de contener arena y madera. La construcción del monumento empezo con el emperador Vespasiano. Cuando éste murió en el 79 se continuó su construcción desde el tercer piso bajo las ordenes del hijo de Vespasiano, Tito. Tito terminó el nivel superior e inaguró el edificio diez años más tarde, en el 80.

Actualmente puede ser comparado con algún estadio deportivo por su grandeza, ya que fue el monumenot más grande que construyó el Imperio Romano. Más tarde, el hijo pequeño de Vespasiano remodeló el edificio y construyó una serie de túneles subterraneos que se usaban para alojar animales y esclavos. Además, añadió una galería en la parte superior del Coliseo para así aumentar su aforo. 

En el año 217, esta monumental obra fue gravemente dañada por un gran incendio (causado por una tormenta eléctrica, según Dión Casio) causando la destrucción del suelo de madera en el interior del anfiteatro. Su reparación no llegó a terminarse hasta el año 249 y se siguieron realizando modificaciones durante los años 250-252 y más tarde en el 320. Durante el mandato de Teodosio II y Valentiniano III (425-450) repararon daños causados por un terremoto producido en el año 443. El coliseo se utilizaba para representar obras  y para competiciones, así pues, después de las modificaciones nombradas anteriormente la arena se siguió utilizando para las competiciones hasta el siglo VI, registrándose la última pelea de gladiadores de la historia cerca del 435.

El Coliseo albergó espectáculos como las venationes que eran peleas de animales o los noxii que consistía en las ejecuciones de prisioneros por animales, así como las muneras que eran peleas de gladiadores. Se calcula que en la realización de estos juegos murieron entre 500.000 y 1.000.000 personas. Además, también se celebraban naumachie, espectaculares batalles navales que para ello requería inundar la arena de agua. Estas batallas y espectáculos es probable que se realizaron en los primeros años, antes de la construcción de los sótanos bajo la arena. 
Debemos tener en cuenta que el Coliseo Poseía un avanzado sistema de canalización de agua que permitía llenar y vaciar de forma muy rápida el su piso inferior. 

Este espectacular monumento se usó durante casi 500 años, celebrándose los últimos juegos de la historia en el siglo VI, bastante más tarde de la tradicional fecha de la caída del Imperio Romano de Occidente que fue en el 476 d.C.

En la antigüedad el Coliseo poseía un aforo para 50.000 espectadores, formado por ochenta filas de gradas. Su distribución a la hora de ocupar asiento estaba influenciada por el poder. Los que estaban cerca de la arena eran el Emperador y los senadores y a medida que se ascendía se situaban los estratos inferiores de la sociedad. 

Con el tiempo el Coliseo experimentó grandes cambios en su uso durante el período medieval. A finales del siglo VI se llevo a cabo la construcción de una pequeña iglesia  dentro de éste. La arena al final se transformo en un cementerio. 

Alrededor del 1200 la familia Frangipani se apropió del Coliseo y poco a poco lo fortificó, dándole una forma parecida a un castillo. 
El Coliseo cambió de dueños hasta el 1312 que volvió a pertenecer a la Iglesia. Unos años después se produjo un terremoto en el año 1349 que dañó la estructura del Coliseo causando graves consecuencias  ya que se derrumbo el lado extremo sur. A partir de este derrumbamiento se utilizaron las piedras que lo constituian para la futura construcción de palacios, iglesias (incluyendo la construcción del Vaticano), hospitales y más edificios de toda Roma. Se siguió utilizando sus piedras para construir otros edificios hasta el 17498 cuando Benedicto XIV declaró el monumento como lugar santo en memoria de todas las personas ejecutadas.  

Debemos saber que el Coliseo fue objeto de los militares y una parte del edifico que falta fue una bomba caída en el mismo durante la Segunda Guerra Mundial. 

En el siglo XIX, se empezó a realizar una serie de obras para estabilizar muchos monumentos antiguos. Y durante todo el siglo sucedieron obras de consolidación y mejora. Un proceso que continua en la actualidad.

Finalmente en la actualidad, el Coliseo es sin duda uno de los monumentos más atractivos para el turismo de Roma, ya que en 1980, la Unesco lo declaro centro histórico de la ciudad como Patrimonio de la Humanidad.



Cap comentari:

Publica un comentari a l'entrada

Nota: Només un membre d'aquest blog pot publicar entrades.